
Virginia Pinares Ochoa
Virginia Pinares Ochoa es una mujer quechuahablante defensora de derechos humanos, originaria de la comunidad de Q’ocha. Es lideresa en su comunidad y una destacada defensora ambiental. En el 2022, fue reconocida con el Premio “Mamá Angélica” de Derechos Humanos por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
Virginia Pinares trabaja en la defensa al derecho a un ambiente saludable para todas y todos. Fue presidenta del Comité de Lucha Interprovincial de Cotabambas-Grau durante las protestas del 2015 frente al impacto de las actividades de la mina Las Bambas, exigiendo el cumplimiento de la consulta previa a los pueblos ante la modificatoria del estudio de impacto ambiental de la mina.
Debido a su liderazgo y labor de defensa de derechos humanos, fue objeto de persecución y criminalización, siendo injustamente sentenciada a ocho años y diez meses de prisión. También fue ordenada a pagar una reparación civil en forma solidaria con los demás defensores criminalizados de 50 000 para el Estado y 88 600 dólares americanos para la minera Las Bambas.